Cayó como un rayo
sobre la tierra húmeda
la verdad
a romper la ilusión
en mil hienas sanguinarias
Desafiando ferozmente a la naturaleza
a que muestre mi equívoco
con su blanco idilio fatal
andaré en mi corteza
herbívoro, sin ropas ni paz.
Cansado de sostener su sol
que al cantar quiere mis aplausos
y los aplausos del mundo
No me provoque más
si nada de mi ha de tomar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.